Una persona consume por año 1.024.000 litros de agua, lo que representa la mitad de una pileta olímpica. El verano es una época especial del año debido a la falta de lluvias, las elevadas temperaturas y el cambio climático que generan que se deba poner mayor consideración en su cuidado. Aquí detallamos algunos tips y consejos para tener en cuenta.
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Lavá el auto con balde, no con manguera abierta, ¡así ahorrás un montón de litros! Es importante tener en cuenta que en ciudades como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) hay normas que prohíben el lavado de vehículos en la calle o sobre la acera. Asimismo diversas municipalidades regulan de forma similar y prohíben lavar autos en la vía pública, ya sea con manguera, agua o detergentes. No obstante, en muchos sitios de Argentina, es frecuente observar esta práctica, principalmente, durante el fin de semana.
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Cerrá la canilla mientras te laves la cara, las manos o los dientes. Este es un hábito que, muchas veces, hemos aprendido desde niños, quizás observando a nuestros padres y que solemos repetir sin cuestionar. Muchas veces no queremos abrir y cerrar la canilla muchas veces para ahorrarnos pasos. Sin embargo podemos ahorrar entre 10 y 20 litros por día por persona porque no solemos dimensionar cuánta agua se desperdicia. En dos minutos, una canilla puede tirar entre 6 y 12 litros.
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Regá al amanecer o al atardecer. El agua rinde más y no se evapora. El riego desmedido y sin control (utilización de riegos artificiales, dejar mangueras abiertas por horas) es perjudicial con altas temperaturas. En Córdoba, por ejemplo, que se encuentra ubicada en una región semiárida donde la disponibilidad de agua depende del régimen de lluvias y su acceso es limitado, en verano el estado de los lagos no suele ser el adecuado por la falta de precipitaciones, de acuerdo a las informaciones proporcionadas por Aguas Cordobesas.
En las ciudades una persona consume la mitad de una pileta olímpica de agua, mucho más de lo que se dispone per cápita.
El derroche, es decir, el consumo desmedido e irracional, es el principal enemigo de la disponibilidad de agua. Cada uno de nosotros utiliza mucha más agua de la que disponemos per cápita. Hay otras acciones puntuales que se consideran derroche como:
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Desagote de piletas. Evitá desagotar por completo. En la mayoría de los casos no hace falta vaciar la pileta. Con una buena filtración, cepillado y el nivel adecuado de productos, se puede mantener el agua durante toda la temporada y renovar sólo una parte.
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Uso eficiente del lavarropas. Cargar el tambor al máximo permitido y elegir ciclos cortos ayuda a reducir el consumo. Un lavado puede usar entre 50 y 120 litros según el modelo.
¿Y vos qué consumo de aguas consideras que podrías reducir?