Ingeniero civil, como su padre y ahora también uno de sus hijos. Nació en Córdoba e hincha del “Celeste”, casado con Fabiana, en 2025 debutó como abuelo de Alfonsina. Practica una vez por semana el deporte que más le gusta: el tenis. José Vázquéz se hace un hueco en su apretada agenda y nos brinda su testimonio e historia de vida.
¿Podrías resumir tu trayectoria?
En el año 1988 (cursando mi último año de la carrera de ingeniería civil) ingresé a una compañía mendocina que estaba construyendo un distribuidor en la Circunvalación de Córdoba. Comencé trabajando en la Oficina Técnica y terminé como responsable de la misma.
Me recibí al año siguiente.
Luego me trasladé a Jujuy donde estaba construyendo una Central Hidroeléctrica, y me hice cargo de la Oficina Técnica.
Ingresé a Benito Roggio e Hijos en el año 1992 como Joven Profesional (había dejado mi CV en RRHH). Me asignaron como colaborador del responsable de presupuestos de la Gerencia Vial, un ingeniero con mucha experiencia y que estaba cercano a jubilarse.
Luego en el año 2012 se unificaron las Gerencias de Ingeniería y Presupuestos y me hice cargo del área.
¿Cuál fue tu primera impresión al asumir responsabilidades en BRH?
Al comienzo cargaba con el peso de la responsabilidad dada mi juventud. Luego comencé a disfrutar de los distintos desafíos, siempre con el apoyo de mis superiores y compañeros.
¿Cuáles son tus principales responsabilidades en ingeniería y presupuestos?
En el área nos encargamos de elaborar todos los presupuestos de las ofertas que presentamos solos o en consorcios; elaborar toda la documentación técnica de las propuestas y asistir a las obras en la elaboración de las revisiones de los presupuestos para el Control de Gestión. Mientras que en Ingeniería nos encargamos de la coordinación de los diseños que se hacen desde Oficina Central, la asistencia técnica a las obras y la coordinación de diseños para las ofertas incluyen trabajos de ingeniería en la presentación.
¿Cómo integrás las etapas de ingeniería con el control presupuestario?
Depende mucho del tipo de proyectos. Hay algunos que no requieren cambios significativos y solo nos toca actualizar el presupuesto a cada situación particular o a las metodologías de construcción que se implementan.
Otros proyectos requieren cambios de diseño o metodología de construcción. Ahí se debe trabajar mucho en las distintas etapas de diseño (desde el conceptual), para que la ingeniería resulte, en la medida de lo posible, en un proyecto más rentable.
La principal motivación es pensar que nuestro trabajo tiene que estar orientado a conseguir nuevos proyectos que son soluciones para la gente.
¿Qué enfoque utilizás para motivar y coordinar equipos? ¿Qué recomendaciones darías en base a tu experiencia?
La principal motivación es siempre pensar que nuestro trabajo tiene que estar orientado a conseguir nuevos proyectos, además de colaborar y mejorar el desempeño de los que proyectos que están en ejecución y que, en definitiva, representan soluciones para la gente.
¿Cuál fue un proyecto de alta complejidad que gestionaste recientemente? ¿Qué desafíos enfrentaste y cómo los superaste?
Recientemente estuve participando en el Drenaje Pluvial de Sullana (Perú). Un proyecto no tan complejo en el tema técnico, pero sí en todo lo que se relaciona con la gestión integral, que incluye el tema social, predial y todas las aprobaciones ambientales.
He tenido la suerte de participar, en alguna medida, en los grandes proyectos que ha ejecutado la empresa en los últimos 30 años, que son de una gran variedad de especialidades. Resalto especialmente el Acceso Oeste de BA, la Autopista Villa María – Pilar (Córdoba), las obras de Jujuy (a partir del Paso de Jama), las obras de subterráneo de Buenos Aires, Viaducto Mitre, Arroyo Vega, etc.
¿Cómo crees que tu formación en la Universidad Nacional de Córdoba influyó en tu desarrollo profesional?
La Universidad me dio el basamento técnico. A la ingeniería (y la profesión) la terminé de aprender fuera de la facultad, como me aconsejaba mi padre, quien también era ingeniero civil.
¿Cuáles son los principales desafíos en la ingeniería dentro de la construcción y la industria?
Considero dos desafíos importantes: la atracción y retención de talento por un lado y la adaptación e incorporación de nuevas tecnologías por el otro.
Atraer a las nuevas generaciones a una profesión que requiere un sacrificio grande, ya que la mayoría de nuestros proyectos son de plazos cortos, obligan al desarraigo y a trabajar muchas veces en lugares difíciles. Los jóvenes pueden aportar su nuevo conocimiento de las nuevas tecnologías.
Que las nuevas tecnologías puedan aportar mejoras a la productividad de nuestra industria.
Entender que la industria cada día requiere de un trabajo y gestión multidisciplinarios.
¿Cómo influye la transformación digital en la gestión presupuestaria y operativa?
Las herramientas de gestión se vienen desarrollando hace tiempo y BRH está renovando sus sistemas para integrar todas las áreas. Eso es lo que me parece más importante en este punto.
¿Cómo describirías la cultura de BRH en términos de ingeniería?
Siempre nos hemos preocupado por la innovación en el desarrollo de los proyectos, de manera de ofrecer mejor calidad a nuestros clientes. El Rubblizing en la Avenida de Circunvalación de Rosario (A-008); La fabricación y lanzamiento del tablero con dovelas en Viaducto Mitre; la excavación con el método NATM (full-face) en el subte de Buenos Aires o el Pipe–Jacking en el Arroyo Vega por mencionar sólo algunos.
¿Hay valores o principios clave que fomentás en tu equipo?
La comunicación y el trabajo colaborativo dentro del grupo y para el resto de la organización.
¿Qué desafíos se vienen en Roggio?
Siempre son muchos. Creo que consolidar nuestra participación en los nuevos proyectos electromecánicos y de infraestructura con el sector privado (minería y O&G). es uno de los más recientes. Tambien debemos seguir integrando todas nuestras áreas administrativas, operativas y técnicas con un sistema de gestión eficiente. y sin dudas, formar los nuevos cuadros jóvenes que nos van a suceder.