El Octubre Rosa es mucho más que un mes en el calendario: durante estas semanas, el color rosa tiñe calles, redes y corazones para recordarnos que detrás de cada lazo hay una historia, de lucha, de amor propio, de cuidado, de vida.
Es un llamado a frenar el ritmo y mirarnos con atención. A entender que la prevención y la detección temprana pueden cambiar destinos. Que hablar de cáncer de mama no es hablar de enfermedad, sino de fuerza, de comunidad y de segundas oportunidades.
Esta iniciativa de la Organización Mundial de la Salud busca fomentar la prevención y tratamiento de esta enfermedad y se conmemora cada 19 de octubre como Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama
Los controles médicos anuales permiten la detección temprana, lo cual es fundamental para mitigar la enfermedad. La mamografía y ecografía son estudios que sin dolor y en pocos minutos permiten detectar un diagnóstico más temprano y aumenta las posibilidades de realizar un tratamiento.
Poner en palabras a través de la educación busca concientizar y es fundamental en todos los programas de detección temprana. Es por ello que durante este mes las empresas de Grupo ROGGIO realizan distintas campañas e iniciativas y porque en cada mujer que se revisa, en cada persona que acompaña, en cada historia compartida, Octubre Rosa se hace presente. Porque la conciencia salva vidas, y la empatía las abraza.
Hoy compartimos las historias de Adriana, Magalí y Elízabeth quienes nos cuentan su experiencia, sus temores y fortalezas, pero sobre todo como transitaron este proceso.
MAGALÍ
Es muy importante concientizar, sensibilizar, hablar. Para mí esa es la clave. La mamografía no son más de 10 minutos, y te evitas todo lo que te puede llegar a pasar después: agarrarlo a tiempo.
ELIZABETH
La vida es hoy y no estás sola: hay muchas personas que pasaron y pasan por esta experiencia y pueden ofrecerte apoyo y comprensión. Además, es importante adoptar hábitos saludables, como una alimentación balanceada, descanso adecuado y ejercicio físico. Son claves para mejorar la calidad de vida durante y después del tratamiento.
ADRIANA
A mí me ayudó mucha gente, siempre tuve presencia y me ayudó a seguir poniéndole cara a la vida. Lo que yo quiero trasladar, independientemente de mi experiencia, es que se puede salir aunque lo mejor es no entrar. Y para eso, los controles periódicos, mínimamente anuales, son importantísimos. Las insto a que no dejen de hacerlo, no duele.
Cada historia tiene su propia batalla, su propio brillo. Este Octubre Rosa, las voces de muchas de mujeres se unen para decir:
- La detección temprana salva vidas.
- El acompañamiento sana.
- Hablar también es cuidar.
Por todas las que luchan, por las que acompañan y por las que hoy celebran la vida.
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