Con motivo del Día Mundial del Reciclaje entrevistamos al Licenciado Ariel Rodríguez, Jefe de Innovación y Desarrollo Benito Roggio ambiental para que nos cuente la importancia de reciclar.
E: ¿Qué importancia tiene el reciclaje en el contexto actual de crisis ambiental
AHR: El reciclaje de materiales resulta fundamental para poder mitigar la crisis ambiental que el planeta está transitando. Reciclar o no reciclar es el factor clave que define si un determinado material es un residuo o si continúa teniendo un valor de uso en una cadena productiva. La mitad de los residuos que llegan a los sitios de disposición final son materiales inorgánicos (plástico, vidrio, papel, cartón, metales). Si logramos separar adecuadamente aunque sea una mínima fracción de esos materiales para poder volver a incorporarlos al ciclo productivo estaríamos reduciendo de forma significativa la huella de carbono que implica la producción de materiales vírgenes a partir de materias primas que presionan sobre la gestión de los recursos naturales.
¿Sentís que la gente recicla más que antes? ¿Por qué?
Resulta difícil responder esa pregunta. Definitivamente hoy existe mayor conciencia sobre la importancia del reciclaje de los materiales y las consecuencias asociadas a la sobreexplotación de los recursos a partir de los cuales los producimos. Sin embargo no podemos negar que los avances tecnológicos han producido hábitos de consumo y descarte mucho más acelerados que hace 50 años. Para poder inclinar esta balanza resulta fundamental profundizar en políticas de educación de la sociedad y principalmente de las infancias. Acercar a la población a los rellenos sanitarios, a los basurales del municipio o donde sea que se disponen o acopian los residuos. Enfrentarnos de frente con la magnitud de los residuos que generamos corre un velo de irresponsabilidad sobre nuestros hábitos de consumo. Entender qué es lo que pasa con nuestros residuos, que no desaparecen cuando los tiramos en un contenedor en la calle, nos ayuda a pensar dos veces antes de descartar de manera inapropiada una lata, un envoltorio, o los residuos orgánicos de la cocina. Lo que significa un pequeño esfuerzo para cada uno en su hogar resuelve problemas mucho mayores cuando pensamos en escalas de reciclaje industrial.
¿Cuáles son los errores más comunes que comete la gente al intentar reciclar?
El principal error es la mezcla de materiales que se reciclan por procesos diferentes. Muchas veces cuando nos encontramos en espacios públicos o privados con diferentes contenedores para cada material los vemos llenos de ítems que no corresponden. Tiendo a pensar que estos problemas tienen más que ver con el diseño del sistema de contenedores que con la voluntad de los usuarios. Rótulos como “secos”, “reciclables”, “Basura común” o “no tirar comida aquí” resultan confusos y pueden generar no sólo el error sino el hastío de quien quiere separar sus residuos.
En el ámbito doméstico, separar materiales reciclables sucios, generalmente húmedos o con grasa, es un error muy habitual. Los materiales engrasados o contaminados con residuos orgánicos muchas veces no son aptos para los procesos de reciclaje y si lo son requieren procesos previos de lavado lo cual implica consumo de agua y energía. Una bandeja plástica sucia que incorporo en la bolsa de plásticos reciclables que voy a dejar en el contenedor verde puede contaminar y ensuciar a otros recipientes limpios, multiplicando así el efecto negativo del error.
¿Qué mitos hay alrededor del reciclaje?
Cuando hablamos de reciclaje me gusta asociar la idea de mito a los argumentos que nos decimos a nosotros mismos para justificar nuestras conductas, aun cuando sabemos que podríamos estar haciendo algo mejor.
Uno de los más famosos es “no separo los residuos reciclables porque después se los lleva el mismo camión que levanta los residuos no reciclables y terminan en el mismo lugar”. Esto es definitivamente falso. Los residuos domiciliarios que separamos y dejamos en los contenedores verdes son transportados por camiones específicos hacia centros de separación donde se los clasifica y se recuperan los materiales valorizables. Los residuos industriales generalmente tienen un circuito mucho más directo de recuperación donde el usuario final los entrega directamente a la industria que los reincorpora en los procesos productivos.
Otro mito es creer que todos los materiales son reciclables por igual. Por ejemplo, el pet del que están hechas la mayoría de las botellas que consumimos tiene un alto grado de reciclaje, a diferencia de los envases plásticos multi laminados que se utilizan para envolver muchos alimentos que compramos en el supermercado, con una tasa de reciclaje prácticamente nula. Así que no hay excusas para comprar esos gajos de mandarina envueltos en plástico en el súper.
¿Qué te gustaría que las personas reflexionen este 17 de mayo?
Me gustaría invitar a la reflexión sobre el reciclaje o la valorización de una categoría de residuos que no suele estar asociada a estos conceptos. Los residuos orgánicos domiciliarios. Los restos de comida, la yerba, el pasto que cortamos de nuestro jardín y afines tienen un potencial muy importante si se tratan de forma correcta. Podríamos generar compost para fertilizar campos o parques en escala industrial. Podríamos generar energía eléctrica a partir de biogás mediante la biodigestión de estos residuos o hasta producir un biocarbón que además de combustible tiene muchísimas otras propiedades como material adsorbente. La principal limitante para poder darle un uso a esta fracción de residuos es una adecuada separación en origen que asegure su llegada libre de materiales impropios a las plantas de tratamiento.
Hoy la separación de residuos orgánicos en origen todavía está muy lejos en los grandes centros urbanos, pero si buscamos una solución sustentable a la gestión de residuos, como ciudadanos tenemos que saber que eso implicará mayor esfuerzo, mayor responsabilidad y mayores costos de servicios de recolección. La voluntad de cambio no sólo se enuncia sino que debe ser coherente y consciente del esfuerzo requerido para lograr cambios que perduren en el tiempo.
¿Cuáles son los proyectos más importantes de tecnología ambiental en los que se encuentren trabajando?
Desde el Centro de Innovación y Desarrollo de Benito Roggio ambiental articulamos proyectos entre el sector corporativo y las distintas unidades de negocio del grupo. Entre ellos puedo mencionar proyectos para optimizar la recuperación de plásticos reciclables a partir de los residuos sólidos urbanos que se procesan en el complejo ambiental Norte III, la producción de biocarbón con fines agronómicos utilizando como materia prima los restos de poda urbana y la evaluación del potencial de generación de biogs de distintas corrientes de sustratos orgánicos con nuestra planta de digestión anaeróbica móvil.
También estamos trabajando en conjunto con la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires en el marco de un convenio que BRa tiene firmado con esa institución para el desarrollo de investigación académica conjunta. Entre ellos hemos avanzado en un proyecto para evaluar la viabilidad del uso del lixiviado tratado para el riego de especies vegetales tolerantes a la salinidad con la cátedra de Química de Biomoléculas. Los ensayos fueron exitosos, indicando que nuestro lixiviado no presenta sustancias fitotóxicas que impidan el crecimiento vegetal.
También llevamos adelante con la cátedra de Zoología un relevamiento de presencia de insectos de suelo en el complejo ambiental Norte III, para evaluar la biodiversidad presente y así poder determinar a futuro la necesidad o no de reintroducir especies vegetales autóctonas para continuar el trabajo de restauración ecológica que TECSAN lleva a cabo hace varios años.
Actualmente nos encontramos trabajando junto a la cátedra de física para medir la conductividad en profundidad en los módulos cerrados del relleno sanitario, para comprender mejor la hidrodinámica dentro de los mismos y sus consecuencias en el comportamiento del biogás y los líxiviados que se generan por la degradación de los residuos.
Consideramos que este convenio refuerza la mirada académica que BRa hace muchos años aplica sobre sus operaciones, siempre apuntando a seguir desarrollando y optimizando sus campos de acción.
¡Muchas gracias Ariel por tu tiempo y dedicación!