Con ocasión del lanzamiento de la Década del Transporte Sostenible (2026-2035) de Naciones Unidas en diciembre de 2025, la Unión Internacional de Transportes Públicos (UITP *) ha establecido el 17 de abril de 2026 como el primer Día Mundial del Transporte Público. Esta celebración tiene como objetivo destacar su papel esencial en la vida cotidiana, conectando personas, impulsando el desarrollo de la economía y promoviendo ciudades más saludables y seguras.
Emova, la empresa concesionaria del Subte de Buenos Aires, se suma a esta celebración global; destacando el rol fundamental que tiene el Subte en la movilidad de la Ciudad de Buenos Aires; movilidad sostenible que no sólo traslada a las personas que necesitan acceder a su trabajo, estudios, trámites, y actividades recreativas, sino que lo hace con inclusión y liberando el tránsito de las calles, para que sean más disfrutables para sus ciudadanos.
Las grandes ciudades son muy atractivas por su contribución al desarrollo económico, ofrecen más oportunidades de empleo, educación y servicios, y favorecen la productividad de los países. Pero también provocan enormes desafíos: deficiencia en infraestructura, falta de inclusión social, problemas de congestión, contaminación del ambiente y ruidos, accidentes, inadecuado uso del espacio público.
Durante más de 70 años las ciudades se construyeron para el auto particular; sólo en los últimos años se ha generado conciencia de los perjuicios que esto ocasiona para las personas, para las ciudades y para el planeta. La única manera de revertir esta situación es brindando un servicio de transporte público de calidad, y en las ciudades más densas, como Buenos Aires, el Subte y los ferrocarriles suburbanos juegan un rol fundamental.
El subte tiene un rol fundamental en la movilidad sustentable, inclusiva y eficiente.
Un trayecto en auto consume 90 veces más espacio que si se hace en Subte y 20 veces más que si se hace en bus; un Subte reemplaza 600 autos, liberando espacio público para el disfrute de las personas. Pero la migración del auto al transporte público representa un cambio cultural de envergadura, que no es fácil de abordar, ni para los funcionarios que deben generar y aplicar las políticas ni para los usuarios. A los usuarios del automóvil no les resulta atractivo resignar una supuesta comodidad, “supuesta” ya que los atascos son cada vez más intensos y consumen cada vez más tiempo de viaje, generan permanentes siniestros viales, contaminan el ambiente, generan un ruido que afectan la salud, y contribuyen a potenciar el cambio climático, que provoca desastres naturales cada vez más extremos, entre otros efectos negativos.
Por eso es muy importante invertir en transporte público; los estudios realizados por UITP concluyen que cada dólar invertido en transporte público genera cinco dólares en beneficios económicos para la sociedad. En la Ciudad de Buenos Aires esto implica continuar modernizando la red de Subte actual y construir más Subtes, para que la red sea más extensa y alcance a más barrios, integrándola lo más fácil y fluidamente posible con otros modos de transporte público y con la movilidad activa.
Ester Litovsky, Directora de Planeamiento Estratégico de Emova
(*) La UITP (Unión Internacional de Transportes Públicos) es una organización que tiene más de 140 años de historia, que agrupa a todos los actores del transporte público y movilidad sostenible (operadores, autoridades, industria y académicos), y cuenta con 2.000 socios en 100 países de todo el mundo.